HOMBRE

La belleza de ser hombre

Perdimos la iniciación. Después el padre se alejó. Quedamos solos con nuestra alma. Hicimos lo que pudimos. Y estuvo muy bien.

Aparecieron dos tipos de hombre: el que hace, sostiene y produce — pero vive desconectado de sí mismo. El que siente, percibe y cuida — pero le cuesta penetrar el mundo.

Ambos sobrevivieron como pudieron.

Ahora es el momento de la integración.

HOMBRE INDŌMITO

LA INICIACIÓN NO FALTA. OCURRE TODO EL TIEMPO.
LO QUE FALTA ES UN SISTEMA NERVIOSO CAPAZ DE SOSTENERLA.
LAS SITUACIONES QUE ESTÁS VIVIENDO — EL TRABAJO, EL DINERO, LOS VÍNCULOS, LOS LÍMITES, LO QUE NO TE ANIMÁS A PEDIR — ESO ES TU INICIACIÓN.
NO HAY QUE BUSCARLA. HAY QUE RECONOCERLA. ACEPTARLA.
Y DEJAR QUE TE TRANSFORME..
Quiero inscribirme

EL REGALO DE SER HOMBRE

LA AVENTURA DE SER HOMBRE

LA BELLEZA DE SER HOMBRE

LA NOBLEZA DE SER HOMBRE

 

Leer más

Durante milenios existió un pasaje claro: pruebas, transmisión entre hombres, confrontación con el límite, reconocimiento simbólico. Un momento donde alguien te decía: ya no sos un niño.

Eso desapareció. Y el sistema psíquico quedó suspendido entre dos edades: cuerpo adulto, estructura adolescente.

HOMBRE no trabaja sobre hombres heridos. Trabaja sobre hombres listos.

Listos para dejar de defenderse de su propia vida. Para dejar de pedir permiso. Para integrar fuerza y corazón, dirección y sensibilidad.

El hacedor va a encontrar alma. El sensible va a encontrar territorio.

Y en ambos casos, el mundo —ese que antes era coto de caza o amenaza— se va a volver campo de acción.

El hombre, en el momento evolutivo anterior, escapando de su interior, depredó. De una u otra forma.

Ahora nos toca a nosotros —HOMBRES— poner en juego la fuerza, el coraje, la ternura, el poder, la sensibilidad, para sanar lo dañado y construir un mundo nuevo.

Para los niños. Para las mujeres. Para nosotros mismos.

Pero para que esto sea posible, primero: la conquista del adentro.